Viaje a Sudáfrica por libre

Viaje a Sudáfrica por libre de mochileros. Introducción:

Imaginaos un viaje por libre a Sudáfrica, un lugar donde aún reina la fauna salvaje, en el que el desierto se abre paso entre las acacias, el sol en el atardecer tiñe el horizonte de rojo y recorta las siluetas de los baobabs, creando la postal más bella del continente y donde todavía es fácil ver al gran cazador de los océanos, el tiburón blanco. ¡Esto es Sudáfrica!

Atardece en Kruger. Pentax k3II, Pentax 55-300mm f:4-5.6

¡Acompáñanos en un viaje por libre y barato por el país más austral del continente africano!

Sudáfrica

Si observáis un mapa del continente africano, podéis encontrar la República de Sudáfrica abajo del todo, limitada por el océano Atlántico al suroeste, al Índico por el centro-sur y suroeste, al norte por los países de Zimbawe, Botsuana y Namibia, y al este por Mozambique y Suazilandia. De todos los países de la unión africana es el más poderoso económicamente, y esto se puede apreciar tanto en la visita a capitales como Ciudad del Cabo como en el desarrollo de carreteras, que distan mucho de las desastrosas pistas que encontramos en otros países como Kenia.

Parque nacional Kruger. Pentax k3II, Pentax 55-300mm f:4-5.6

Pese a todo esto, es un país con grandes desigualdades en el que el 25% de la población está en paro y las diferencias entre clases son muy evidentes, como se pudo comprobar durante la estancia.

Preparativos

Cuando te dispones a embarcarte en una aventura a un país tan lejano, son muchas las incógnitas que te planteas antes de la partida. Vamos intentar despejar algunas de ellas:

Vuelo

En nuestro caso, aprovechamos una oferta con la compañía Saudia. El precio fantástico, (menos de 500 euros en pleno agosto), los aviones muy modernos y la atención durante el vuelo exquisita. La única pega fue una escala de 15 horas en el aeropuerto de Jeddah sin posibilidad de salir del aeropuerto que además, es pequeño, incómodo y con apenas un par de sitios donde comer y tomar un café.

Vacunas

No son obligatorias, no obstante se recomienda encarecidamente consultar con sanidad exterior de tu localidad, puesto que no está de más vacunarse de hepatitis, tétanos, etc. Además, si se tiene la intención de entrar a Botsuana, pueden pediros el certificado de vacunación de fiebre amarilla, por lo que necesitaréis la cartilla de vacunación al día. En caso de visitar zonas naturales en verano, (justo coincidiendo con nuestro invierno), es aconsejable tomar profilaxis para la malaria, puesto que hay zonas expuestas, no así en nuestro verano, (invierno allí), que apenas hay mosquitos.

Seguridad

Es innegable que la mayoría de viajeros consultan información sobre este apartado antes de partir. Bajo mi humilde opinión, puedo deciros que si bien los índices de criminalidad de Sudáfrica son muy elevados, casi todo se concentra en zonas poco favorecidas de las capitales. Si os vais a mover por zonas turísticas y parques nacionales, como hicimos nosotros, usad el sentido común y es poco probable que tengáis problemas. En nuestro caso, estuvimos muy tranquilos en todo momento y no tuvimos ningún percance.

Por tanto, no temáis a lanzaros a un viaje por libre a Sudáfrica.

Moverse por el país

Después de las dificultades que sufrimos en Kenia hacía un par de años por el estado de las pistas, decidimos alquilar un 4×4, que en esta caso fue un Ford Kuga. Si bien el 4×4 al ser grande te permite un poquito más de altura en los safaris, y que además es más cómodo que un coche pequeño sobre todo a la hora de pasar horas y horas de safari, es absolutamente innecesario para visitar Kruger y la costa de Sodwana Bay, ya que las pistas están en muy buen estado y con un utilitario hubiera sido más que suficiente. Para el desplazamiento más largo, a ciudad del Cabo, tomamos un avión de una de las múltiples compañías que vuelan desde Johannesburgo. Si regresara alguna vez, sólo alquilaría un 4×4 para visitar el Kalahari.

*Cuidadín con los peajes de las autopistas, puesto que no cobran con tarjeta y hay que llevar efectivo.

Moneda y costos

La moneda de Sudáfrica es el Rand. Un euro es equivalente a 17 Rands aproximadamente. Sudáfrica es un país al que se puede viajar sin el temor a los precios excesivos, puesto que en líneas generales lo encontraréis igual o más barato que España.

Visado y entrar al país

Para ciudadanos españoles no es necesario visado, sólo pasaporte con al menos seis meses de validez.

*Bricotruco turisjero: siempre se ha dicho que llevar fotocopias del pasaporte podría facilitar trámites en caso de robo o extravío, lo cual es totalmente cierto. Pero dado el desarrollo tecnológico que vivimos, es sumamente útil escanear vuestros pasaportes y enviarlos a vuestro propio correo electrónico. De este modo siempre tendréis una copia 😉

Carnet de conducir

Según leímos en diversas fuentes, el carnet de conducir internacional NO es obligatorio para conducir por Sudáfrica, pero si aconsejable. Como no entendemos muy bien que significado tiene la palabra “aconsejable” en este caso, decidimos no correr riesgos y sacárnoslo. Es más el engorro de acudir a la oficina de tráfico que el carnet, que simplemente es una cartulina a la que se le añade una foto y que te hacen allí mismo previo pago de unas tasas que no llegan a los 15 euros.

Equipo

Como la práctica totalidad del viaje la hicimos con coche de alquiler, pudimos cargar con una maleta aparte de las mochilas. Nos sirvió para transportar cantidad de utensilios necesarios y algo de comida española 😀

A continuación te presento una breve descripción de lo más necesario:

-Tienda de campaña.

-Sacos de dormir ultra light de boomerang, cuestan menos de 100 euros en el Corte Inglés, son de plumas y podrían mantenerte caliente hasta los 0ºC.

-Ropa de verano, 2 pantalones cortos, camisetas, bañador y toallas.

-1 polar, un corta vientos, 2 pantalones largos de trekking.

-Linterna frontal led y linterna de mano.

-Gorra.

-Zapatillas de trekking, (mejor que botas), puesto que son más cómodas para conducir durante horas de safari y luego sirven también para alguna caminata.

– Prismáticos, uno para cada viajero, puesto que cuando un animal está lejos, está bien poder verlo a la vez.

-Hornillo de camping y cazos portátiles, tazas de aluminio, colador de tela para hacer café, cubiertos.

Equipo fotográfico

-Cámara réflex Pentax k3II con 7 baterías y casi 200 gb en tarjetas de memoria.

-Trípode ligero.

-Bolsa de tela vacía para rellenarla de alubias o similar y utilizarla como apoyo para la cámara.

-Trípode de abrazadera para ventana; que es una rótula de metal bastante contundente, que tiene una pinza con una palomilla que se fija al cristal de la ventanilla y sirve como “trípode”. Es muy útil ya que muchas veces dispararéis a largas distancias y necesitaréis estabilidad.

-Objetivo Pentax 55-300mm f:4-5.6 estanco a las salpicaduras y al polvo; en mi opinión es lo mínimo que necesitaréis en un safari, menos de 300mm se puede quedar muy corto en las ocasiones en las que no os podáis acercar a los animales con el coche.

-Objetivo Sigma 10-20mm f:3.5: para fotografiar paisajes siempre viene bien un gran angular.

-Cámara Gopro Hero 4 con 4 baterías: la utilizamos en las inmersiones para grabar videos y hacer alguna foto.

-Mochila Vanguard Kinray 53: Protege el equipo fotográfico y deja espacio para más cosas.

¿Cuando viajar a Sudáfrica?

Recordemos que está en el hemisferio sur, por tanto, su invierno coincide con nuestro verano. Por la noche puede hacer frío, ¡sí, frío en África!,coincidiendo con nuestro verano, sobre todo en zonas desérticas del Kalahari donde es frecuente que las temperaturas bajen por debajo de los 0º C.

Pero si vas a ir a la costa o de safari por Kruger, sólo un poco de fresquito por las noches y al amanecer, y bastante calor al mediodía. Por tanto, viajar en agosto no es una mala opción, con la precaución de llevar un poco de abrigo.

¿Cuánto tiempo se necesita para viajar  a Sudáfrica ?

Si sois amantes de la naturaleza, probablemente tardaríais más de un año en recorrer todos los fantásticos parque nacionales del país, pero, para hacer un buen safari, visitar la costa y Ciudad del Cabo, necesitaréis mínimo 15 días.

En nuestro caso la distribución de tiempo fue la siguiente; iniciamos con 5 días de safari en Kruger,  1 día en Blyde river canyon, después fuimos 3 días a Sodwana Bay a bucear, volvimos a Kruger otros 6 días para finalmente ir a Ciudad del Cabo 3 días. Los días restantes hasta completar los 21 fueron los destinados a los desplazamientos.

¿Por qué viajar a Sudáfrica por libre y sin nada cerrado?

Por la libertad que te da el poder elegir tu destino, donde ir, como moverte, y si te gusta mucho un sitio poder volver a visitarlo, como fue nuestro caso con Kruger 😉

Eso sí, como explicaré luego, presentarse en la puerta de Kruger sin reserva conlleva cierta probabilidad de tener que dormir fuera del parque, por lo que en este caso se recomienda tener al menos unos días concertados.

Parque nacional Kruger. Viaje por libre a Sudáfrica.

Amanece en el parque nacional Kruger. Pentax k3II, Sigma 10-20mm f:3.5

El parque nacional Kruger se encuentra entre los cinco mejores safaris del mundo. Se encuentra al noroeste del país, y tiene una dimensión de algo más de 350 km de norte a sur y de 60 km de este a oeste, pero es el sur del parque el más visitado con diferencia, el más acondicionado para el turismo, pero no por ello hay menos densidad de animales, puesto que para los amantes de la fauna es un auténtico vergel. Para moverse por el parque hay una red de caminos asfaltados de los que parten pistas de tierra formando una maraña de caminos que no presentan dificultad alguna para la conducción.

¡Ojo! Los límites de velocidad hay que respetarlos, puesto que aunque parezca mentira, existen controles de velocidad y la sanción puede ser tanto económica como la expulsión del parque.

Mapa parque nacional Kruger, (click para aumentar).

https://www.sanparks.org/parks/kruger/tourism/map.php

Sudáfrica, viajar por libre. Accesos y precios kruger park:

Hay varios accesos, nosotros entramos al parque por Numbi gate y por Malelane gate, que además cuentan ambos con campamentos cercanos.

El precio de las entradas al parque por día, es realmente económico, (20 euros por persona), si los comparamos con los 100 dólares diarios de Masai Mara en Kenia. El alojamiento también es mucho más económico que en Kenia, ya que es posible pernoctar dentro del parque sin dejarte un riñón como fianza, jejejeje.

Wild card, ¿qué es?, ¿vale la pena?

La wild card es una tarjeta, (que en realidad es un gran ticket), que tiene un costo de unos 120 euros por persona, y que te da acceso a todos los parques nacionales de Sudáfrica durante un año. Si calculáis que entrar a Kruger cuesta 20 euros diarios, y que con esta tarjeta también podéis entrar al resto de parques nacionales, sólo resta echad cuentas. En nuestro caso, nos salió rentable.

La wild card se puede comprar en cualquier oficina de los parques nacionales del país.

sudáfrica, viajar por libre. Alojamiento en kruger:

Es posible alojarse en uno de los múltiples campamentos que existen en el interior del parque, y existen distintos tipos de alojamiento que van desde un espacio para acampar, (el que nosotros elegimos), a bungalows con comodidades, pasando por sencillos huts con apenas dos camas y una mesa.

Es muy aconsejable reservar plaza en los campamentos con mucha antelación, incluso meses. Pese a los cientos de plazas disponibles, el parque llega a tener plena ocupación y es muy fácil quedarse sin plaza, como nos ocurrió a nosotros durante dos días que tuvimos que alojarnos fuera del parque. Si no lleváis reserva, en las oficinas de las puertas de entrada, sobre las once de la mañana suelen registrar bajas de alojamiento, y éstas son cubiertas por los viajeros que no llevan reserva, pero es muy arriesgado. Nosotros tuvimos la fortuna de poder alojarnos dentro del parque durante 8 noches, pero nunca pudimos elegir donde y dos de las noches tuvo que ser en hut puesto que no había espacio para acampar.

La reserva anticipada se realiza a través de la página oficial de parques nacionales de Sudáfrica, es un proceso sencillo.

https://www.sanparks.org/

Campamentos:

Distribuidos a lo largo de todo el parque, prácticamente todos ellos disponen de bar, restaurante, tienda donde comprar víveres a un precio contenido, gasolinera, baños, cocina colectiva, ¡e incluso en alguno había piscina!. Hay una doble valla con los márgenes superior e inferior electrificados, por lo que es muy difícil que entren animales salvajes al campamento, aunque por la noche se recomienda siempre andar con una linterna para en caso de existir algún animal salvaje pueda discriminar humano de presa 😀

Nosotros llevamos nuestra propia tienda de campaña, que a mi juicio es como más se disfruta una aventura de safari 🙂

Para los más sibaritas, existen bungalows con comodidades y huts, que son las típicas chozas africanas con techo de paja más modestas.

Todas las plazas de alojamiento cuentan con una barbacoa. ¡Imaginaos que maravilla, haciendo vuestro asado por la noche, escuchando de cuando en cuando un rugido, una carrera desesperada de un antílope o ver como se mueven descontrolados los matorrales que hay justo a vuestro lado porque un leopardo anda de caza!

Si tenéis posibilidad, alojaos en varios campamentos, a mi me gustaron mucho Crocodile bridge, Lower Sabie y Skukuza.

Un día de safari:

A las 5:30 a.m. sonaba el despertador allá donde estuviéramos. Si la siguiente noche también la pasábamos allí, sólo había que prepararse para el día. Si no, también había que recoger la tienda y demás enseres.

Tras un desayuno frugal de café, barritas de cereales y fruta, justo antes de que el campamento abriera sus puertas ya estábamos en la entrada con el depósito recién repostado, cargados con comida y agua para un día completo de safari. ¡A las 6:30 abren sus puertas y comienza la aventura!

Con mapa y GPS, nos dedicábamos a recorrer el parque. Si el día anterior habíamos grabado alguna referencia, como por ejemplo un cadáver de antílope encaramado a un árbol, volvíamos a visitar el lugar, por si podíamos ver al esquivo leopardo. Es verdaderamente difícil pasar mucho tiempo sin ver fauna en Kruger, aunque algunos animales como el león, leopardo, rinoceronte y guepardo cuestan un poquito más de ver. Nosotros vimos a los “big five”: león, leopardo, búfalo, elefante y rinoceronte, más todos los animales de sabana que os podáis imaginar. Hay que tener paciencia 😉

A mediodía intentábamos coincidir con un área de descanso, en las que se puede bajar del coche, y allí comíamos a menudo a la sombra de los árboles e incordiados por aves diversas y monos 😀 Las tardes solíamos pasarlas en aquellos caminos cercanos al campamento donde dormiríamos, ya que hay que tener en cuenta que a las 18:30h. cierran los campamentos y si no estás dentro a esa hora, os exponéis a una sanción.

Salidas nocturnas:

En los campamentos se organizan varias salidas después del toque de queda. El precio no es muy elevado y la reserva se puede hacer desde la misma página de sand parks. Aunque no es lo mismo que ir a tu aire, estas salidas nocturnas, que se hacen en 4×4 con plataforma elevada en los que pueden ir hasta 10-12 personas valen la pena, ya que se ven otros animales que de día es más difícil, y es posible ver alguna escena de caza, puesto que los depredadores están más activos de noche 😉

 Sodwana Bay. Viaje por libre a Sudáfrica.

En la frontera con Mozambique, existe un parque nacional marino de una belleza incalculable; Sodwana Bay. ¿Eres submarinista? Si la respuesta es afirmativa, este lugar te entusiasmará. Si no, elige otro destino, puesto que el único atractivo que encontramos allí fue el fondo marino, ¡que no es poco!

Bucear con meros gigantes, delfines, tiburones, ballenas y un sinfín de peces de colores en un arrecife con aguas cristalinas.

Submarinismo Sodwana Bay. Gopro Hero 4.

Quizá de las zonas de Sudáfrica que visitamos, esta sea la de menor desarrollo. Desaparecían las carreteras y daban lugar a pistas de tierra polvorientas que parecían no tener fin. Al llegar, un pequeño poblado y casas desperdigadas aquí y allá. En el parque nacional tan sólo un chiringuito que sólo abría hasta mediodía, coincidiendo con el último buceo, y las instalaciones de las diferentes escuelas de buceo.

Submarinismo Sodwana Bay. Gopro Hero 4.

Nos alojamos en una finca muy bonita y limpia, cuya dueña era encantadora:

https://www.booking.com/hotel/za/eventually-lodge.es.html?aid=304142;label=gen173nr-1FCAEoggJCAlhYSDNYBGhGiAEBmAEKwgEKd2luZG93cyAxMMgBDNgBAegBAfgBDJICAXmoAgM;sid=97c40742fbc4164c8fb8399d29b4ab9e

Blyde River Canyon

Bien se merece un día al menos de visita, no en vano es el tercer cañón más grande del mundo.

Blyde River Canyon. Pentax k3II, Sigma 10-20mm f:3.5

Podéis acceder si tomáis dirección a Graskop,una pequeña población que se encuentra a una hora escasa de Kruger. Este parque no pertenece a la Sand parks, por lo que hay que pagar para contemplar las vistas y entrar en algunas áreas, pero no os preocupéis porque es económico. A lo largo del cañón existen varios puntos desde donde contemplarlo, y por unos pocos Rands os dejarán llegar hasta el mirador y aparcar el coche. Aparte de contemplar las vistas, se pueden realizar otras actividades como senderismo y kayak.

Las vistas desde arriba del cañón son fantásticas, con el río al fondo serpenteante y azul, las laderas verdes y las rocas horadadas por el paso de miles de años. Un espectáculo de la naturaleza. El hecho de estar tan cerca de Kruger, hace que este lugar sea visitita obligatoria.

Blyde River Canyon. Pentax k3II, Sigma 10-20mm f:3.5

 Ciudad del Cabo.  Viaje por libre a Sudáfrica.

Bonita, bulliciosa y con una naturaleza nada desdeñable, Ciudad del Cabo crece luminosa a los pies de la montaña de la Mesa.

No os vamos a hablar de Robben Island, isla donde estuvo preso Mandela durante 27 años, puesto que como ya habréis intuido, más que la historia lo que nos gusta es la naturaleza, y con tan pocos días dimos prioridad a otros lugares 😉

Si vais a recorrer zonas naturales, lo mejor es que alquiléis un coche como hicimos nosotros. Pedimos precio en varias oficinas y nos quedamos con el más barato de todos que en este caso fue Europcar. Otro modo de desplazarse es mediante UBER, que tuvimos ocasión de probar en Johannesburgo a la vuelta y funcionó a las mil maravillas.

Del transporte público poco podemos opinar, puesto que no lo utilizamos, pero según nos comentaron los autobuses my citi funcionan bastante bien.

https://myciti.org.za/en/home/

Nuestra estancia allí fue de dos días y medio, que dieron mucho de sí y visitamos los rincones más bonitos de la ciudad así como de su entorno. Os voy a destacar aquello que más nos gustó:

simon´s town:

¡Pingüinos! Efectivamente, no es necesario ir a la Antártida para ver estos preciosos animalitos. En esta pequeña ciudad, a escasos 45 minutos de Ciudad del Cabo, está la playa de Boulders Beach. Podéis acceder previo pago o presentando la wild card. Os encontraréis con una gran colonia de pingüinos que gozan de un buen nivel de protección. Un recorrido sobre plataformas para no estropear el entorno os dejará en la retina muchas imágenes simpáticas de estos entrañables bichitos 😀

Pingüino en Boulder´s Beach. Pentax k3II, Pentax 55-300mm f:4-5.6

Pese a ser un sitio muy turístico y bastante abarrotado de gente, vale la pena poder verlos en su hábitat natural.

Boulder´s Beach. Pentax k3II, Pentax 55-300mm f:4-5.6

Cabo de buena Esperanza, (cape of the good hope):

A una hora y media al sur de Ciudad del Cabo, y a tan sólo 35 minutos de Simon´s Town, (por lo que podéis planear la visita a ver pingüinos y al Cabo de Buena Esperanza para el mismo día), se yergue uno de los cabos más famosos del mundo. Erróneamente se le atribuye a este punto el más austral de Sudáfrica continental, pero en realidad no lo es, puesto que este honor corresponde al Cabo de las Agujas, punto donde se unen los océanos Atlántico e Índico.

Vistas Cabo Buena Esperanza. Pentax k3II, sigma 10-20mm f:3.5

El otrora llamado Cabo de las Tormentas, (nombre que por otro lado me gusta más), rebautizado como Cabo de Buena Esperanza por Juan II de Portugal, es un enclave de gran importancia biológica, sobre todo en lo que se refiere a flora, existiendo numerosas especies endémicas que hará las delicias de los aficionados a la botánica. Para el resto de los mortales, la visita a los acantilados y al faro os va a encantar puesto que los paisajes son fantásticos, además, tras una corta ruta de senderismo podréis llegar al famoso cabo y sentaros a contemplar la inmensidad del océano. Es una visita indispensable.

montaña de la mesa, (table mountain):

Esta curiosa montaña con una gran planicie en su cúspide, (de ahí su nombre), goza de las mejores vistas de Ciudad del Cabo.

Vista Ciudad del Cabo desde la montaña de la mesa. Pentax k3II, Sigma 10-20mm f:3.5

Existen dos formas de coronarla, la fácil: mediante un teleférico que en tres minutos os llevará hasta la cima, y la difícil, a través de un sendero que no deja tregua pero que os premiará con un paisaje maravilloso. ¿Os imagináis como subimos nosotros? jejejeje

Para los poco amantes de caminar, sabed que el teleférico puede dejar de operar si las condiciones climatológicas no son propicias, por lo que habrá días que sólo tendréis la opción de andar para subir a la montaña.

Pese a que abajo haga calor, aconsejo, (sobre todo en invierno), llevar algo de manga larga, puesto que arriba hace bastante frío. Nosotros llevamos dos chaquetas, y aun así no aguantamos arriba todo el tiempo que hubiéramos querido.

Una vez coronéis, tenéis varias rutas de senderismo para recorrer esta singular montaña y un sinfín de miradores.

Aquí una ruta corta incluida la subida al teleférico:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/table-mountain-15022721

Otra con subida a pie:

https://es.wikiloc.com/rutas-senderismo/table-mountain-19095638

The waterfront:

La zona más concurrida de Ciudad del Cabo, el muelle de Victoria & Alfred o Waterfront, es un agradable lugar para pasear que está repleto de restaurantes, centros comerciales y todo tipo de tiendas. Es un buen lugar para pasar la tarde después de un día de naturaleza y senderismo 😀

En esta ocasión el alojamiento fue en el barrio de Greenpoint, una zona muy tranquila y recomendable. La casa acogedora,  limpia y el dueño un encanto de señor. Os lo recomiendo.

https://www.booking.com/hotel/za/greenpoint-port-guesthouse.es.html?aid=303651;sid=70fa4ebdeab5fbddec083c70cc94df8b

APUNTES FOTOGRÁFICOS

Después de haber visitado Kenia pensé que sería difícil superar Masai Mara en lo referente a fotografiar fauna, pero Kruger no se que queda atrás ni muchísimo menos.

Aquellos que quieran fotografiar leopardos o rinocerontes, lo tienen mucho más fácil en Kruger que en Mara, puesto que la densidad de estos animales me pareció superior, sobre todo la de rinocerontes, que en el Mara apenas se dejaron ver. Eso si, la gran migración de Masai Mara es un evento único…

A nivel paisajístico, el amanecer y atardecer en la sabana son fantásticos, todas las fotos que incluyo en el post sobre esta temática NO han sido realizadas con filtros de ningún tipo y utilicé el 55-300mm de Pentax, un objetivo que no ha sido especialmente diseñado para este tipo de fotografía, pero ofreció unos resultados excepcionales.

Me quedo con ganas de retratar el Kalahari, con esas luces rojizas al atardecer, debe ser maravilloso.

En ocasiones 300mm se quedaron cortos, pero el presupuesto da para lo que da, y prefiero un 300mm en Sudáfrica antes que un Bigma de 500mm en el parque de al lado de mi casa jejejejej.

COCLUSIONES FINALES

Sudáfrica nos gustó mucho más de lo esperado, el safari en Kruger es una experiencia totalmente recomendable y nos queda pendiente el Kalahari y algunas cosas más para la próxima ocasión.

¡Un viaje de 10!

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